Cuando llegan las setas, llegan los mejores arroces

Hay algo casi mágico en el instante en que el otoño entra en la cocina. Los días se acortan, el aire huele a tierra mojada y en los mercados empiezan a aparecer, casi de puntillas, las primeras setas de temporada. Boletus, rebozuelos, níscalos, trompetas de la muerte, setas de chopo. Cada una con su perfume propio, su textura característica y un poder de transformación sobre el arroz que ningún otro ingrediente estacional puede igualar.

En España, el arroz con setas tiene una tradición larga y honesta. No es un plato de moda ni una reinvención creativa: es la consecuencia natural de combinar dos ingredientes que llevan siglos conviviendo en la despensa mediterránea. El arroz, con su capacidad de absorber y amplificar los sabores que lo rodean. Las setas, con su carga aromática intensa, terrosa, casi animal. El resultado es uno de los arroces más complejos y satisfactorios que se pueden preparar en casa.

En este artículo te explicamos qué setas elegir según la receta, cómo tratarlas para que den lo mejor de sí mismas en el arroz y de qué forma nuestros fondos, salmorretas y arroces ahumados con sarmiento ayudan a completar el plato. El Fondo de Montaña y la Salmorreta Clásica Paellalia tienen aquí un papel especial, con el Fondo de Verduras como alternativa para las recetas de protagonismo vegetal.

Las setas y el arroz: una afinidad natural

Para entender por qué las setas funcionan tan bien en el arroz, hay que pensar en lo que el grano hace durante la cocción. El arroz absorbe el líquido que lo rodea y parte de los compuestos que aportan sabor. Las setas, al cocinarse, liberan jugos y aromas que se integran en el fondo y en el conjunto del plato.

Además, las setas aportan al arroz algo que pocos ingredientes pueden dar: umami. Ese quinto sabor, profundo y persistente, que hace que un plato resulte completo y satisfactorio incluso sin carne ni marisco. Un arroz con setas bien ejecutado tiene una redondez de sabor que sorprende a quienes lo prueban por primera vez sin saber qué lleva.

La clave está en respetar dos cosas: la identidad de la seta (no todas se comportan igual en el fuego) y la calidad del fondo base (que en los arroces de setas es aún más determinante que en otros estilos, porque el ingrediente principal ya lleva su propia carga aromática y el fondo tiene que acompañar, no competir).

Guía de setas para arroces: cuál elegir y cuándo

Boletus edulis: el rey del arroz de otoño

El boletus es una de las setas más valoradas para el arroz. Su textura carnosa y su aroma profundo e inconfundible -a bosque húmedo, a nuez, a tierra- lo convierten en un protagonista ideal. En el arroz, el boletus se puede cortar en láminas gruesas y saltear en aceite antes de incorporarlo al sofrito. Ese salteado inicial ayuda a evaporar parte de su humedad y a dorar la superficie, aportando textura y sabor.

El boletus funciona especialmente bien en arroces melosos, donde su cremosidad natural se potencia con el almidón del grano. Combinado con un poco de foie o con un huevo de codorniz en el último momento, da lugar a uno de los platos más elegantes de la cocina otoñal española.

Níscalo: rústico, intenso y muy mediterráneo

El níscalo (o rovellón en catalán) es una seta popular, accesible y con mucho carácter. Su color anaranjado, su textura firme y su sabor ligeramente resinoso lo hacen perfecto para arroces más rústicos: con conejo, con costillas, con butifarra. Aguanta bien el calor y no se deshace, lo que lo convierte en una opción sólida para arroces secos.

Un detalle importante: los níscalos deben limpiarse muy bien antes de usarlos, eliminando cualquier resto de tierra. En el arroz, se pueden incorporar al sofrito antes que el tomate, para saltearlos e integrarlos con los demás ingredientes.

Rebozuelo (Cantharellus cibarius): perfume suave y textura elegante

El rebozuelo, también conocido como girolle o chantarela, tiene un perfil distinto al del boletus o el níscalo. Su sabor es afrutado, con notas que recuerdan al albaricoque, y encaja bien en arroces con verduras de temporada, pollo de corral o gambas. Saltéalo previamente y ajusta su incorporación al tamaño de las piezas para que quede bien cocinado sin perder su textura.

Trompeta de la muerte (Craterellus cornucopioides): profundidad en pequeñas cantidades

Su nombre es inquietante pero su sabor es extraordinario. La trompeta de la muerte es una seta pequeña y oscura, casi negra, con un aroma intenso que aporta profundidad al plato. Deshidratada y utilizada en pequeñas cantidades, puede transformar el perfil de un arroz de setas o de caza. Conviene dosificarla para que acompañe al conjunto sin dominarlo.

Seta de chopo (Agrocybe aegerita): una opción versátil

Las setas de chopo de cultivo se pueden encontrar durante buena parte del año. Tienen una textura firme y un sabor suave que las hace muy versátiles: funcionan bien en arroces de todo tipo, desde los más sencillos con ajo y perejil hasta los más elaborados con caza o marisco. Son una buena opción por sí solas o combinadas con otras variedades de temporada.

Técnica: cómo preparar las setas para el arroz

El tratamiento previo de las setas antes de incorporarlas al arroz es tan importante como elegir la variedad correcta. Estos son los pasos fundamentales:

– Limpieza cuidadosa. Usa un cepillo suave o papel de cocina húmedo para eliminar la tierra. Si hace falta, dales un enjuague rápido bajo el grifo y sécalas bien antes de saltearlas. Evita dejarlas en remojo, salvo que sean setas deshidratadas que debas rehidratar.

– Salteado inicial a fuego alto y en tandas. Si se añaden todas las setas a la vez, bajan la temperatura de la sartén y se cuecen en su propio vapor en lugar de saltearse. Hazlo en dos o tres tandas, con fuego fuerte y sin remover demasiado.

– Punto de sal al salteado. Añade una pizca de sal y ajusta al final, teniendo en cuenta la que ya aporten el fondo y la salmorreta.

– Reservar parte del jugo. Si las setas sueltan líquido durante el salteado, no lo tires. Ese jugo concentrado es puro sabor y puede añadirse al fondo del arroz para potenciar el conjunto.

– Incorporación en el momento adecuado. Las setas más firmes, como los níscalos, pueden acompañar al sofrito. Otras se pueden saltear y reservar para incorporarlas durante la cocción del arroz. Ajusta el momento al tamaño de las piezas y a la variedad, procurando que todas queden bien cocinadas.

El fondo: por qué el Fondo de Montaña de Paellalia marca la diferencia

En los arroces de setas, el fondo tiene una responsabilidad especial. Las setas ya aportan mucho sabor, pero ese sabor es intenso y muy específico: si el fondo no lo acompaña bien, puede resultar abrumador o, peor, plano y unidimensional. El fondo perfecto para un arroz de setas debe tener profundidad, sin ser pesado; cuerpo, sin tapar los aromas de la seta; y una base de carnes o vegetales que ancle el conjunto y lo haga redondo.

Nuestro Fondo de Montaña Paellalia ofrece esa base de interior: está elaborado con carnes y verduras e incluye sofrito de tomate, ñoras y ajos. Sus notas de carne y verdura acompañan los aromas terrosos de las setas, especialmente en arroces con conejo, costillas o caza.

Disponible en formatos de 410 g y 820 g, se diluye siguiendo las indicaciones del envase y permite tener el fondo preparado sin empezar desde cero. La cantidad de líquido que necesita el arroz dependerá del grano, del recipiente, del fuego y de la textura que busques: no hay una medida única para todos los arroces de setas.

Cuando se quiere un perfil más vegetal, nuestro Fondo de Verduras Paellalia es una alternativa que deja espacio a los aromas de las setas. Combinado con la Salmorreta Clásica, permite construir una base de sabor centrada en la huerta.

La salmorreta: el puente entre el sofrito y las setas

Una de las preguntas más frecuentes sobre el arroz con setas es cómo conseguir que el sofrito no quede plano, que el plato tenga esa profundidad que se nota en los arroces de restaurante pero que es tan difícil de replicar en casa. La respuesta, en la mayoría de los casos, es la salmorreta.

Nuestra Salmorreta Clásica Paellalia, con tomate, ñora, ajo y aceite de oliva, refuerza la base del sofrito y acompaña los aromas de las setas. La ñora aporta un matiz dulce que ayuda a enlazar el sofrito con las notas terrosas del plato.

Añade la Salmorreta Clásica al sofrito antes de incorporar el arroz y rehógala brevemente, sin que se queme. Ajusta la cantidad a la receta y a la intensidad que busques. Junto con el Fondo de Montaña o el Fondo de Verduras Paellalia, permite preparar una base sabrosa sin elaborar cada componente desde cero.

Tres recetas de arroz con setas para el otoño

Arroz meloso de boletus con Fondo de Montaña Paellalia

Para 4 personas: 400 g de Arroz de la Albufera Ahumado con Sarmiento de Paellalia, 250 g de boletus frescos en láminas, 1,2 litros de Fondo de Montaña Paellalia ya diluido y caliente, más una reserva para ajustar la cocción, 2 cucharadas de Salmorreta Clásica Paellalia, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, 1 tomate maduro rallado, aceite de oliva virgen extra, sal y pimentón dulce.

Saltear  el boletus en aceite caliente, reservar. Hacer el sofrito con cebolla, ajo y tomate hasta concentrar (12-15 min). Añadir la salmorreta y el pimentón, mezclar. Incorporar el arroz, sofreír 2 minutos. Verter el fondo caliente en dos tandas, añadir el boletus reservado. Cocinar siguiendo el tiempo indicado en el envase del arroz, removiendo ocasionalmente y añadiendo más fondo caliente si hace falta para mantener una textura melosa. Servir enseguida.

Arroz seco de níscalos y conejo con Fondo de Montaña Paellalia

Para 4 personas: 400 g de Arroz Bomba Ahumado con Sarmiento de Paellalia, 200 g de níscalos, 1/2 conejo troceado, 1,2 litros de Fondo de Montaña Paellalia ya diluido y caliente, más una reserva para ajustar la cocción, 2 cucharadas de Salmorreta Clásica Paellalia, 1 tomate rallado, pimentón, azafrán, aceite de oliva y sal.

Dorar  el conejo en la paellera y cocinarlo hasta que quede tierno, añadiendo un poco de fondo si hace falta y dejando que se reduzca antes de continuar. Añadir los níscalos y saltear. Incorporar el tomate y dejar que se concentre. Añadir la salmorreta y el pimentón, rehogar brevemente sin que se queme y agregar el azafrán. Añadir el arroz, sofreír brevemente. Verter todo el fondo caliente de golpe, distribuir y cocinar primero a fuego fuerte y después a fuego medio, siguiendo los tiempos del envase del arroz. Ajustar el líquido y el fuego según la evaporación. Apagar y dejar reposar unos minutos.

Arroz vegetal de setas mixtas con Fondo de Verduras Paellalia

Para 4 personas: 400 g de Arroz de la Albufera Ahumado con Sarmiento de Paellalia, 300 g de setas mixtas (chopo, rebozuelos, trompetas), 1,2 litros de Fondo de Verduras Paellalia ya diluido y caliente, más una reserva para ajustar la cocción, 2 cucharadas de Salmorreta Clásica Paellalia, 1 puerro, 2 dientes de ajo, 1 tomate, aceite de oliva y sal.

Saltear  las setas en tandas, reservar. Pochar el puerro y el ajo, añadir el tomate y la salmorreta. Incorporar el arroz, el fondo y las setas. Cocinar siguiendo las indicaciones del envase del arroz, ajustando el fondo caliente a la textura deseada. Si se prepara meloso, servir enseguida.

Consejos finales para el arroz de setas perfecto

– No mezcles demasiadas variedades. Dos o tres setas con perfiles complementarios dan mejor resultado que una mezcla de seis que se anulan entre sí.

– Elige el fondo según la receta. Nuestro Fondo de Montaña acompaña los arroces de setas con carne; el Fondo de Verduras es la opción cuando quieres mantener un perfil vegetal.

– Dale al sofrito su tiempo y completa su sabor con nuestra Salmorreta Clásica. Ajusta la cantidad para que acompañe a las setas sin tapar sus matices.

– No escatimes con el aceite en el salteado de las setas. Un aceite de oliva virgen extra de calidad potencia los aromas de la seta y crea la base perfecta para el sofrito.

– Si usas setas deshidratadas, como boletus o trompetas, rehidrátalas siguiendo las indicaciones del envase. Puedes incorporar el líquido de remojo, bien filtrado para eliminar posibles restos de tierra, como parte del fondo de cocción. Cuenta ese volumen dentro del líquido total de la receta.

– Ajusta el reposo a la preparación. Un arroz seco puede reposar unos minutos fuera del fuego; un meloso conviene servirlo enseguida para conservar su textura.

El otoño en el plato

Cuando llegan las setas, el arroz tiene ante sí su mejor aliado de temporada. La combinación de su poder aromático, su textura carnosa y su carga de umami hace que cualquier variedad de arroz -seco, meloso o caldoso- alcance una complejidad de sabor que en otras épocas del año es difícil de conseguir.

Con nuestro Fondo de Montaña o nuestro Fondo de Verduras como base, la Salmorreta Clásica para construir el sofrito y el Arroz Bomba Ahumado con Sarmiento o el Arroz de la Albufera Ahumado con Sarmiento Paellalia como protagonistas, tienes una buena combinación para convertir cada arroz de otoño en un recuerdo que valga la pena.

Las setas son efímeras. Apróvéchalas ahora, trátalas con respeto y deja que Paellalia se encargue de que el fondo y el sofrito estén a su altura.